(Querida persona cuya colada estaba en la lavadora 11; está ahora en la secadora 4. Feliz Navidad)
domingo, 23 de diciembre de 2007
viernes, 14 de diciembre de 2007
Bharatanatyam
Bharatanatyam, South Indian Classic Dance, aclaró el primer día que no tenía que ver con un conjunto de vientres danzantes y que las protagonistas del día serían las piernas, con sus agujetas y todo; las piernas guerreras, que seducen al suelo llamando a su puerta.
Bharatanatyam representa poemas de la literatura del Classical Tamil, que incluye dos tipos de poesía: la que habla de la parte interior, la más privada, que recoge poemas de amor (akam); y la que se refiere a la parte pública, más épica, que habla sobre todo de las guerras (puram). Un ejemplo de puram incluye estos versos protagonizados por una madre cuyo hijo está en la guerra y que me encantaron cuando los leí: my womb is only a lair for that tiger (mi útero es sólo una guarida para ese tigre).
En realidad el término es muy joven y se trata de un concepto neoclásico, renombrado tras la independencia: Bharata (Indian) y Natyam (Teatro). Fue como una forma de rescatar las Artes tras años de puritanismo victoriano británico que habían llevado a considerar prostitutas a las devadasis, las bailarinas de este tipo de danza.
El sábado el escenario se quedó en silencio y veinte pares de brazos y piernas empezaron a contar una historia. Hablaba del dios Shiva, en su forma de Nataraja (el Señor de la Danza), de su generosidad, de cómo se bebió él solito un veneno que podía haber destruido a la humanidad. Por eso suele aparecer representado con la garganta azul.

Y bailamos con la piel de gallina esta pieza del repertorio (Tillana) que habla, como muchos otras cosas de la filosofía hindú, sobre el mundo como ciclo, sobre el dios de la Destrucción, concepto necesario y positivo para empezar un nuevo ciclo que mejore aspectos del anterior. Nada se destruye, todo se transforma. Así se baila la Danza Cósmica de Nataraja, al ritmo de la existencia.
No sé si alguien llegó a grabar un video con toda la pieza... de momento meto un cachito muy pequeño y una foto donde estoy haciendo el cabra por los pasillos con Marie, mi irlandesa favorita.
sábado, 8 de diciembre de 2007
Y es la batería la que interrumpe; la batería, que te irrumpe. Y se callan los saxos, pero el piano (valiente) tiene mucho que decir. Y la batería, con el ansia de la última palabra. El contrabajo, gruñón él, no ha dejado de murmurar. Y las palabras, graves. Las trompetas hacen fuerza colectiva, pero les puede la dictadura de la batería. Y al final se queda sola. Y nos deja también mudos a los que ponemos las orejas.
Jueves, los estudiantes de Wesleyan, bajo la dirección de Anthony Braxton, le cantan mambo-nanas a la noche.
Jueves, los estudiantes de Wesleyan, bajo la dirección de Anthony Braxton, le cantan mambo-nanas a la noche.
sábado, 10 de noviembre de 2007
Apunte callejero de Oliverio Girondo
Ed, el estudiante de Filosofía que toca percusión, te dice con los ojos abiertos (de marrones que son) que a él también le encanta la primera película de los Cohen. Y hablamos de los títulos de las películas y de sus desacuerdos en ambos idiomas. Y Ed la percusión no la toca, la juega, porque los verbos también discuten. Me voy a Chile el semestre que viene, por eso estoy aquí para practicar el español. Y Jesse apunta todas las expresiones que digo sin querer y he traido, de repente, un libro. Se lo dio su profesor argentino. A ver si me ayudas... que quiere decir senos bizcos. Bizcos. Y Ed tampoco entiende la palabra. ¿Vistos? Sí, bizcos. Escribió esto en los años 20. Y me enseña la portada del libro. Veinte poemas para ser leídos en el tranvía, de Oliverio Girondo. Me da para que lea. Y leo. Apunte callejero. No venga Jesse, léelo tu. Y Ed escucha. Más marrones aún.
En la terraza de un café hay una familia gris. Pasan unos senos bizcos buscando una sonrisa sobre las mesas. El ruido de los automóviles destiñe las hojas de los árboles. En un quinto piso alguien se crucifica al abrir de par en par una ventana.Pienso en dónde guardaré los quioscos, los faroles, los transeúntes, que se me entran por las pupilas. Me siento tan lleno que tengo miedo de estallar... Necesitaría dejar algún lastre sobre la vereda...Al llegar a una esquina, mi sombra se separa de mí, y de pronto, se arroja sobre las ruedas de un tranvía.
Oliverio Girondo
Gracias por la tertulia, Diana. No, gracias a vosotros, por Oliverio, cuyas palabras son un proceso químico. Gracias por el revelado.Y se van, el uno, con su album de letras; el otro, marrones todavía.
En la terraza de un café hay una familia gris. Pasan unos senos bizcos buscando una sonrisa sobre las mesas. El ruido de los automóviles destiñe las hojas de los árboles. En un quinto piso alguien se crucifica al abrir de par en par una ventana.Pienso en dónde guardaré los quioscos, los faroles, los transeúntes, que se me entran por las pupilas. Me siento tan lleno que tengo miedo de estallar... Necesitaría dejar algún lastre sobre la vereda...Al llegar a una esquina, mi sombra se separa de mí, y de pronto, se arroja sobre las ruedas de un tranvía.
Oliverio Girondo
Gracias por la tertulia, Diana. No, gracias a vosotros, por Oliverio, cuyas palabras son un proceso químico. Gracias por el revelado.Y se van, el uno, con su album de letras; el otro, marrones todavía.
martes, 30 de octubre de 2007
domingo, 14 de octubre de 2007
rolling... y where is the butterfly?
Los rodajes son lugares de paso donde se talla una historia dentro de la cámara y muchas en sus alrededores. Y uno de los nuestros, todavía sin título, dirigido por Elaine Lai, ha dejado la única calle de Middletown llena de mariposas. Porque las butterflies son como el gato de La noche americana, que tiene la capacidad de captar la atención de todo un equipo técnico a la vez mientras extiende el corazón (el que está entre el índice y el anular, nada romántico) saliendo de cuadro por el lugar equivocado, con la diferencia de que las mariposas te hacen el vacío en la siguiente toma. En los callejones de Main Street debe de haber por lo menos seis. Igual las veis, pero aviso, sólo una de ellas (la de la foto) es una profesional de confianza.
Aquí están a la espera del grito de ¡acción! en buenas manos: las de la Directora de Arte y las del Ayudante de Cámara. Ya digo que se intentó de todo...
miércoles, 3 de octubre de 2007
En los bajos de la facultad de Etnomusicología, la voz de María se levanta a mil metros de dentro. Y las paredes todo lo roban. En la sala de ensayos, se aislan las palabras de sus dueños y las paredes se apropian de los instantes y de todos los tiempos que los rodean. Engullen los secretos que se cuentan al oído del piano, el secreto de quien dice en realidad odio la música, y no acude a su cita porque cree que llega tarde. Y sigue tocando, para dejar palabras atrás hasta que ya no pueda verlas. La pared guarda verdades arrepentidas. Dentro esconde el sonido de la pareja que estaba hoy en la segunda sala, del beso que él le ha dedicado a su cuello; el ruido de la sonrisa de ella. Las paredes archivan lo que hizo el que entró delante de ti, cuando lloraba de espaldas al cristal de la puerta e impresionabla el llanto desnudo en la pared ciega, el ronquido de las dos de la mañana, los pedos a escondidas, la nota que rebota en la piel del tambor. Y la voz de María también queda confiscada.
martes, 25 de septiembre de 2007
Public Safety Awareness Report
Hoy he tenido el gusto de conocer el Wesleyan Argus, el periódico del Campus. Uno de los mejores descubrimientos de la semana está en su interior: el Public Safety Awareness Report.
El Public Safety es como la policía privada de esta miniciudad que es Wesleyan, entre cuyas funciones está la de guardar la llave de cierre de todas las fiestas. Y ahora parece ser que tienen... el report.
Bajo la estructura de "tuesday 9/4/07. 4.54. Warren Street" publican sus expedientes X: "Public Safety responded to a report of an ill student who was transported to the Emergency Room by ambulance". Espero que al menos, dicho estudiante se topara nada más entrar con el doctor Carter al grito de !tres de lidocaina! Mientras tanto, a un minuto menos de la misma hora, en High St se daba un acto de vandalismo de lo más cruel: Loud Noise. Y por fin, entre Party Violation. Alcohol Violation. Party Violation. Disorderly Conduct. Party Violation... encontré, sin duda, mi favorito:
El Public Safety es como la policía privada de esta miniciudad que es Wesleyan, entre cuyas funciones está la de guardar la llave de cierre de todas las fiestas. Y ahora parece ser que tienen... el report.
Bajo la estructura de "tuesday 9/4/07. 4.54. Warren Street" publican sus expedientes X: "Public Safety responded to a report of an ill student who was transported to the Emergency Room by ambulance". Espero que al menos, dicho estudiante se topara nada más entrar con el doctor Carter al grito de !tres de lidocaina! Mientras tanto, a un minuto menos de la misma hora, en High St se daba un acto de vandalismo de lo más cruel: Loud Noise. Y por fin, entre Party Violation. Alcohol Violation. Party Violation. Disorderly Conduct. Party Violation... encontré, sin duda, mi favorito:
lunes, 10 de septiembre de 2007
Los Middletantes
- Oye, ¿te vienes a unas cataratas preciosas?
- ¿Cuándo?
-Ahorita
-Ahorita then.
MATHIEW (Mateo Mozambique Tambor), from El Paso, Texas. West African Music.
Sin nada que añadir, ahora el bar se conoce (fonéticamente) como el "clin vayainas".
Ivan se ríe en Mexicano, es uno de los jóvenes compositores wesleyanos y en la foto está sentado al lado de la Teaching Assistant de Japonés (o sea, una yo nipona. Yoni Pona. Johny Ponna...)
El de la cara de loco con la bottle of water (waha, que dirían aquí) es Friedrich, del club de ojos alemanes bonitos. Pertenece también a la especie de jóvenes compositores. A los dos minutos de hablar con él, sobre todo si eres del género femenino, te habrá infiltrado la siguiente información, (posiblemente en este formato): I´m a composer, I´ve got a website and I´ve been living in Asia. Por si alguien tiene curiosidad: http://www.fhkern.com/kontakt.html. El otro día me confió su cabellera y no quedó tan mal.
Olli. Esta es una de las mejores aportaciones que ha hecho Alemania a Estados Unidos. Por aquí dicen que tiene algo de Brad Pitt pero en físico de laboratorio. Entre que sonríe con los ojos todo el rato, que tiene la risa contagiosa y que se ha acostumbrado a abrazar al despedirse, estoy viendo como podemos hacer para enviarlo directamente a España sin que lo secuestren por el camino.
Al vivir el horrible Olli con los también horribles Friedrich e Ivan, su casa se ha convertido en cuartel general nocturno cuando nos aburren las fiestas convocadas. Billar incluido. A esta casa también hay que añadir el terrible John, que acaba de venir de sus vacaciones en España. No tengo foto, pero John (siempre jodiendo...)nos lleva en coche a comprar, quiere que le haga unas croquetas y se une al club de los ojos en versión americana. Dice que en Madrid le dio una gastroenteritis maligna y la descripción de la enfermera (u know, an angel, ¡gorgeous!) y él lléndose por la patilla abajo fueron lo más cercano hasta el momento a un buen espectáculo de stand up comedy.
Elikem es mi profe de West African Dance, el negro zumbón que toca los tambores como un loco. Graduado el año pasado, me deja ir a clase sin matricularme porque dice (así lo expresa él) que le he llegado a los adentros de sus feelings cuando me vio un día por el campus fascinada por los golpes de tambor de este departamento de Etnomusicología que tienen.
María es algo increible.
MATHIEW: Oye, ¿y vosotras cómo os conocisteis?
MARÍA: Porque desde el primer momento que la vi quise hablar con ella.
Mala gente esta María. Siempre hablando mal de la gente, repartiendo mal rollo por el mundo...
Algunos de los habitantes de la Ciudad del Medio.
martes, 28 de agosto de 2007
Room 2
jueves, 16 de agosto de 2007
domingo, 5 de agosto de 2007
teoria del caos: pero tienes que llevarla tú
En una secuencia de la película La Ciencia del Sueño de Gondry, dos personas hablan sobre la tendencia al orden cuando queremos construir el caos. Lo hacen mientras ordenan papeles de celofán para representar un mar desordenado. Es en días así cuando me gustaría estudiar matemáticas, porque al fin y al cabo, la casa del caracol y la cosa del caos trabalenguan el mundo a su manera. Buen desencriptador será.
Y apunté lo siguiente hace dos días (hechos reales): Érase una americana en el metro de camino a Barajas y un señor con móvil, reloj de titanio, un saco de preguntas y bolsa de portátil, que aplicaba teorías sobre el caos y la posibilidad de su existencia.
-Oye… ¿Y tú sabes cuantos tripulantes tiene el barco de Condoleezza Rice?
La chica americana no tenía el gesto de entender, así que él aclaró: tripulantes = cuántos hombres. La segunda parte, la del objetivo de la pregunta, quedó ahí, encabezando las siguientes frases que ya fueron dichas seguidas y ordenadas como intentaba el celofán de la película:
-Pues… los Juegos Olímpicos de 2012 son en Londres…
-¿Sabes que los teléfonos móviles los van a fabricar en algunos países y a exportar a otros como Arabia Saudí a cambio de petróleo?
- ¿Tú sabes que en Cuba te alquilan una casa y te puedes acostar con la madre y la hija?
- ¿Te has enterado de lo del Canal de Suez?
- ¿Y… tú sabes si hay mucha piratería?
-¿Dónde está Bush?
Si no fuera porque hablaba español y no ruso, hubiera pensado que hablaba del clima o del metro de Madrid. Sobre todo porque ella de vez en cuando asentía resignada, como coincidiendo en que, claro, era una vergüenza que en plenas olimpiadas, los cubanos se dedicaran a vender CDs piratas a los árabes tal y como estaba aquel asunto del Canal de Suez. Que no estaban los tiempos para prostituirse a cambio de petróleo. Ya lo dice Bush, donde quiera que esté. Pero bueno, también hubo alguna respuesta:
-Oye… ¿y tú sabes que cuando sacas una coca cola de la máquina y la llevas al bar te pagan? Pero tienes que llevarla tú.
Y apunté lo siguiente hace dos días (hechos reales): Érase una americana en el metro de camino a Barajas y un señor con móvil, reloj de titanio, un saco de preguntas y bolsa de portátil, que aplicaba teorías sobre el caos y la posibilidad de su existencia.
-Oye… ¿Y tú sabes cuantos tripulantes tiene el barco de Condoleezza Rice?
La chica americana no tenía el gesto de entender, así que él aclaró: tripulantes = cuántos hombres. La segunda parte, la del objetivo de la pregunta, quedó ahí, encabezando las siguientes frases que ya fueron dichas seguidas y ordenadas como intentaba el celofán de la película:
-Pues… los Juegos Olímpicos de 2012 son en Londres…
-¿Sabes que los teléfonos móviles los van a fabricar en algunos países y a exportar a otros como Arabia Saudí a cambio de petróleo?
- ¿Tú sabes que en Cuba te alquilan una casa y te puedes acostar con la madre y la hija?
- ¿Te has enterado de lo del Canal de Suez?
- ¿Y… tú sabes si hay mucha piratería?
-¿Dónde está Bush?
Si no fuera porque hablaba español y no ruso, hubiera pensado que hablaba del clima o del metro de Madrid. Sobre todo porque ella de vez en cuando asentía resignada, como coincidiendo en que, claro, era una vergüenza que en plenas olimpiadas, los cubanos se dedicaran a vender CDs piratas a los árabes tal y como estaba aquel asunto del Canal de Suez. Que no estaban los tiempos para prostituirse a cambio de petróleo. Ya lo dice Bush, donde quiera que esté. Pero bueno, también hubo alguna respuesta:
-Oye… ¿y tú sabes que cuando sacas una coca cola de la máquina y la llevas al bar te pagan? Pero tienes que llevarla tú.
martes, 24 de julio de 2007
spira mirabilis
Espiral. La curva que fascinó al matemático Jacob Bernoulli, que la llamó maravillosa. Y la lámpara de Aladino se llenó de celos. Las dibujamos hacia fuera, para que no nos crezcan los deseos al revés. Para que sólo sean tres a la hora de empezar. Por eso el nombre de este espacio, un lugar para trazar líneas. Las de la mano. En forma de espiral.
Atlántico. Océano. Logarítmica. Caótico. Esdrújula (Murciélago). Al otro lado está Conneticut, o como decimos aquí, con-ética. Que dice que si voy para allá.
La Distancia, según mis cálculos. Resulta ser inversamente proporcional a las veces que una persona la recorre. Así lo formulan las matemáticas del viaje. Y la vuelta de esta esquina hay un pueblo. Se llama Middletown, la ciudad del medio. Me parece un nombre bien bonito, en mitad de algo impreciso, que puede ser el mundo.
Ahora. Para que nunca exista un antes y un después. Los viajes que no acaban, porque un día nacieron empezados. Al echarnos de menos. Como poco, mucho.
Y puede que las manos se separen del teclado. Denunciadas por robo, con el bolígrafo en la acusación. O por otras razones. En fase de instrucción. Simple descuido. Por una reflexión a jornada completa.
Propuestas. La de hoy… Inaugura este blog con tres deseos (a la hora de empezar). La norma es que vale arrepentirse, cambiarlos, saltarse el número permitido en cualquier dirección, no escribirlos, copiar el de al lado si te gusta más que el tuyo y cualquier otra norma no contemplada en las normas contempladas.
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